Hoy por la tarde, después de 1 día de relax al volver de Valencia, hablé con un par de amigos para ir a ver uno de los supuestos grandes estrenos del verano: Next.
Basada en el libro “The Golden Man” de Philip K. Dick, la película se esperaba como una revelación de la ciencia ficción, típica de Dick, con una historia, como mínimo, inusual.
El reparto era interesante: como protagonista teníamos a Nicolas Cage, que desde que trabajó el La Búsqueda no paró de hacer papeles de tío duro. Jessica Biel es la chica guapa y desconsolada, y Julianne Moore da vida a la poli mala que trabaja para el FBI.
Como ya se suponía, el argumento es típico de una novela de Dick, con la falta de un ambiente social distópico característico en muchas de sus obras, desde “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” (llevada al cine posteriormente como Blade Runner) a “Nuestros amigos de Frolix 8″. Una especie de mutación (no explicada) permite a Cris Johnson (Cage), un personajillo del mundo del espectáculo en Las Vegas,ver los 2 minutos posteriores de su vida. Este poder solo afecta a todo lo relacionado con él, y puede variarlo. Con esto lleva una vida tranquila ganando en salas de juego. Pero esto cambia cuando comienza a ver su futuro lejano, relacionado siempre con Liz Cooper (Biel) a la que ve entrando en una cafetería. Pero toda la movida que se tiene montada cambia un día, al descubrir que Callie Ferris (Moore) lo busca para intentar detener un ataque terrorista (por cierto, de grupos rusos, con camisetas que ponen muy grande CCCP) en territorio estadounidense.
La película llegaba con una aureola importante, por lo menos en los medios de comunicación. En su primera semana, se convirtió en la segunda película más vista de los cines españoles, compitiendo con Harry Potter.
Los efectos especiales están en la línea de la acción holliwoodiense, y se hace entretenida, con un final realmente bueno.

Mi valoración: ***